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Columna Rota: Kimberly ¿Dónde está?

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Cuando conocí a Guadalupe Rodríguez y Gudelia Vázquez, hermana y madre de Ana Lidia Rodríguez asesinada el 5 de febrero de 2014, no imaginé el sufrimiento que además de ese dolor tan grande. Había en sus espaldas.

Ana Lidia se fue a vivir con su pareja, Luis Roberto Torres Toribio, en 2008, aunque a Gudelia no le gustaba del todo, se veían contentos, Luis no trabajaba regularmente, sin embargo, como pareja traban de salir adelante. Ana vendía jugos de naranja para tratar de subsistir.

Ana y Luis vivían con la madre de él y a pesar del mal trato que de pronto recibían por parte de la familia de Luis, Ana siempre se mantenía a su lado.

El 6 de noviembre de 2011 la dicha de la pareja se consolidó con altibajos, llegó Kimberly Alizze, una hermosa niña por la que se comprometieron saldrían adelante.

El 5 de febrero de 2014, nadie sabe que sucedió, Ana y Luis viajaban junto con su hija en un auto Chevy rojo, ellos fueron encontrados asesinados detrás de la central de abastos en Irapuato, Guanajuato. Kimberly, desapareció.

La niña tenía dos años y tres meses, desde entonces su abuela Gudelia y su tía Lupita la buscan incesantemente. La procuraduría de Irapuato no les ha dicho ni quienes pudieran ser los responsables del feminicidio de Ana, ni qué ha pasado con Kimberly, la angustia a diario crece.

El 23 de julio de 2018 fui invitada a presentar mi libro #NIUNAMÁS en la Universidad de León, campus Irapuato, eso me permitió trasladarme a la entidad y platicar con Gudelia y Lupita.

Gudelia vende cacahuates garapiñados para ayudarse un poco en la precaria economía familiar, Lupita es empleada de una tienda de conveniencia, ambas mujeres han hecho todo para encontrar a Kimberly, aún contra la revictimización que han padecido por parte de las autoridades de Irapuato.

El 24 de julio de 2018, nos trasladamos a la Ciudad de México con la esperanza de saber si Ángela “la niña de la maleta”, quien fue encontrada asesinada el 23 de marzo de 2015, en calles de la Ciudad de México, era Kim, el parecido era asombroso, una niña sin identificar sin ser reclamada, una más sin ser localizada.

El 25 de abril de 2016, Ángela fue sepultada, fue entonces cuando Lupita se enteró de que había una niña muy parecida a su sobrina que no había sido reclamada, ni identificada. No fueron las autoridades quienes les notificaron, fueron las redes sociales.

Llegamos al Instituto De Ciencias Forenses (INCIFO), donde Blanca Briseño, la Forense que nos atendió tajante nos dijo que no era la niña que buscaban. “Ángela tenía dos años cuando fue encontrada, Kimberly tres, no, no es la misma”.

De ahí nos trasladamos al Centro de Apoyo a Personas Extraviadas y Ausentes. (CAPEA) para solicitar la colaboración de las autoridades de la Ciudad de México en la búsqueda de Kimberly.

Yohali Reséndiz, periodista y escritora, quien se ha ocupado del caso de Ángela, se encontraba en INCIFO y nos acompañó al CAPEA, fuimos atendidas por el Director del Instituto. Lupita me comentó: “Ojalá así nos hubieran atendido la primera vez que estuvimos aquí”.

Raramente el 28 de junio de 2018, las autoridades de Irapuato enviaron a CAPEA un oficio de colaboración para que el ADN que se resguardó de los padres de Kimberly fuera confrontado con la base de datos de INCIFO. Cuatro años después, justo unos días antes de que Lupita y Gudelia llegaran a la Ciudad.

Ese mismo día Gudelia y Lupita regresaron a casa. El 29 de julio de 2018, autoridades de CAPEA se comunicaron vía telefónica con Lupita para hacerle saber que Ángela no es Kimberly. Yo me quede con la duda si Ángela y Kimberly son la misma persona.

Entonces ¿dónde está Kimberly? Aunque obviamente no la queremos encontrar sin vida. Sin embargo, las autoridades fueron contundentes. No es Ángela.

Gudelia y Lupita a diario suplican por saber en dónde está la niña que hoy casi tiene 6 años y que una vez más recurrimos al corazón y voluntad de la artista forense Rosa Alejandra Arce, (quien dio rostro a #CalcetitasRojas), para que nos ayude a conocer el rostro aproximado de Kimberly actualmente.

A cuatro años de la desaparición de Kimberly, hoy nos unimos a la necesidad y exigencia de respuesta. Kim, debe estar en algún lugar. Pero como siempre sucede, nadie ve, nadie escucha, nadie habla. Ninguna persona la ha visto, nadie sabe qué pasó con la niña.

El martirio es tortuoso para Gudelia y Lupita, quienes a diario viven el calvario de la duda, del pensar en manos de quién pueda estar. Si está viva, si está bien. El corazón les dicta que la niña está viva, pero dónde.

Ambas mujeres han llegado a pensar que está con la familia paterna, la cual no aclara la duda, las autoridades de Irapuato, no indagan, no investigan, nos les notifican si ya hay resultados de saber quién o quienes asesinaron a Ana, y con esto saber quién se llevó a Kimberly.

Hace 8 meses usted nos ayudó a dar con la identidad de #CalcetitasRojas. Hoy usted, nos puede ayudar a dar con el paradero de Kimberly.

El trabajo nos toca a todas y todos, nadie en este país puede pasar como un ser indolente, nadie debería de dormir tranquilo, porque a la fecha llevamos 55 niñas asesinadas este año, y no deseamos que Kim, sea una más.  Porque imperioso debe ser que Kimberly sea encontrada. Una niña que en aquel 2014 tenía dos años y que debemos exigir a las autoridades, nos digan dónde está y sea encontrada sana y salva.

Ayuda a que vuelva a casa, este que vez es su rostro ya con la progresión que realizó, Alejandra Arce.

Kimberly merece, Justicia, Kim, no tiene padres, pero sí, una abuela amorosa, sedienta de ella, de saberla viva y sin haber sufrido ningún daño. La justicia debe llegar a esta familia, para encontrar a quienes les arrebataron a Ana, como a quienes tienen a Kimberly.

Es importante comentar que José Antonio Ferrer Álvarez, Director General de CAPEA, se comprometió a conseguirnos un contacto de las autoridades de Irapuato, para que la atención a la familia de Kim, sea la que se merecen el 9 de agosto me contacto vía telefónica para darme el número de la Licenciada Laura Edith Ortega Pérez, Directora de Investigaciones de Irapuato. Desde el viernes 10 me comunique vía telefónica, me notificaron que no se encontraba en su oficina hasta el lunes 13, desde entonces estoy esperando a que me llamen, no sin estar insistiendo todos estos días, ahora nadie contesta la extensión 44155 de la Dirección de Investigaciones de Irapuato.

La justicia no puede ni debe ser una utopía.

 

agosto 2018

Quieres contar una historia de feminicidio, desaparición, o intento de feminicidio búscame, ayúdame a visualizarlas.

@FridaGuerrera

fridaguerrera@gmail.com

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