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Valeria

Columna Rota: Valeria, sólo espero algún día volverte a ver, abrazarte y besarte

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*Texto redactado por Norma, madre de Valeria

Norma Valeria Jiménez Murillo, nació el 3 de diciembre de 1994, fue la primera de cuatro hermanos. Siempre una niña alegre, tierna, amorosa que vio por el bienestar de sus hermanos, llena de bondad, de ganas de salir adelante.

Estudiaba la carrera de Mecatrónica, muy inteligente, los fines de semana vendía cosméticos y lo que pudiera, ponía uñas, le gustaba aprender cosas nuevas, para ayudar al gasto familiar y pagar su escuela. 

Era una niña sana, con ganas de vivir, como cualquier chica de su edad, todo aquel que la conocía llegaba a amarla por su nobleza, su ternura, practicaba básquetbol en la escuela.

Días antes de que la asesinaran me dijo que era tan feliz con su vida, con su escuela, su equipo de básquet y con nosotros, su familia, con la casa que con tanto sacrificio compramos a crédito, sus hermanos y yo éramos su prioridad ella era feliz al vernos felices.

Tres meses antes conoció a Alí, él es primo de un compañero de su escuela, empezaron a salir. Yo notaba algo malo en él, sólo de las pláticas que tenía con mi hija, le dije que él no me gustaba para ella, que la iba a hacer sufrir, pero nunca me imaginé que la fuera a asesinar.

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Un viernes salió con él a una fiesta, platiqué con ella en la noche y le dije que no me gustaba para ella, que abriera sus ojos, que no era bueno y ella me dijo «mamita hermosa no te preocupes ya lo voy a dejar».

Al otro día me dice que ya va para la casa, pero nunca llega, él ya había asesinado, lo empiezo a buscar al no tener noticias de ella, Valeria siempre me mandaba mensajes o llamadas por muy enojadas que estuviéramos para dormir, los buenos días y preguntarme si ya había comido.

Era el día del padre y teníamos un compromiso, ella ya no llegó, él la asesinó el 16 de junio del 2019. Al día siguiente, en compañía de mi hija menor, voy a buscarla a la casa donde alguna vez acompañó a Valeria. El hermano me dice que entraron dos tipos a matar a mi hija desde ese momento sentí que me arrancaron el corazón.

Yo no lo creí, desde el primer momento supe que era Alí el que la había asesinado, la llevaron al Instituto de Ciencias Forenses de la Ciudad de México (INCIFO) como desconocida, toda su familia lo ayudó a ocultar evidencia y a qué Alí escapara.

Con ayuda de Voces de la Ausencia y mi querida FridaGuerrera no nos hemos dado por vencidas en la búsqueda de justicia. 

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A Alí lo detuvieron 6 meses después trabajando como policía municipal en Villa del Carbón, Estado de México. 

Estamos en espera de que empiece su proceso legal, aunque sé que nada me va a devolver a mi niña porque él me arrebató, la posibilidad de abrazarla, de besarla y decirle cuánto la amo, pero sé que él no volverá a romper otra familia, no va a dejar a otra madre rota, no le va a cortar las alas a nadie más, ni va a destruir sus sueños y sus ilusiones cómo lo hizo con mi niña con mi amada Valeria. 

Si pudiera arrancarme el corazón lo aventaría dónde está ella porque mi corazón con ella se fue, arrancó la alegría de mi vida se llevó la luz de mis ojos un hombre tan cobarde tan poco hombre, se mantiene la esperanza de hacer justicia y de que algún día la volveré a ver.

Tu siempre serás mi niña, la luz de mis ojos, tú me hiciste madre por primera vez, como olvidar con qué gusto y emoción te esperaba con cuánto amor, para mí los 10 de mayo ya no tienen sentido, serán grises, tristes, porque alguien decidió arrebatarte la vida. 

Fuiste la que me dio el gusto de ser madre, ahora me dan esa enorme tristeza, te recuerdo con tu sonrisa radiante, tu voz diciéndome “mamita”, tu sonrisa hermosa que jamás voy volver a escuchar de tu boca, jamás volveré a verte y abrazarte, te cortaron las alas, mi niña, querías volar muy lejos, superarte sin saber que tú superaste todo con el gran corazón que tenias por el amor tan grande que nos tenias a tus hermanos, a mí, a todos los que te conocieron y te amaron.

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Tú no eras para este mundo lleno de porquería, yo solo espero algún día volverte a ver, abrazarte y besarte, que me mires con tus hermosos ojos, esa hermosa sonrisa, mi vida, con tu feminicidio, mamita hermosa, me arrebataron la posibilidad de decirte cuánto te amo día a día, tu presencia, tu amor, pero nunca podrán arrebatar ese amor tan grande que voy a sentir por ti, me destrozaron con tu partida, si pudiera me arrancaba el corazón y lo aventaba dónde estás tú.

Te extraño tanto, me dueles tanto me rompieron en mil pedazos, jamás voy a volver a ser la misma y cada que leo que a otra madre le arrebatan a su hija vuelvo a sentir ese mismo dolor, esa tristeza, esa impotencia, me gusta pensar que vas al lado mío buscando también que se te haga justicia.

En esa búsqueda pusiste a este ángel en mi camino, mi adorada Frida, para que juntas luchemos para que ya no siga pasando, te voy a amar hasta después de mi muerte, de tu muerte, mi amor siempre va a ir dentro de corazón como te lo dije, le pida a Dios volverte a mirar, llegar algún día dónde estás tú.

                                                                                                             Mayo 2020

¿Eres madre, padre, hermana, hermano, hija, hijo, de una mujer víctima de feminicidio o desaparición?. Búscanos, ayúdanos a visualizarlas y contar sus historias. Dale voz a la ausencia. 

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