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Gladiadores de la Arena México: Leyendas del ring

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Los dos se encontraban tirados en el piso, su respiración reflejaba un gran cansancio, sus miradas parecían están perdidas, sus brazos y piernas totalmente lastimadas no tenían reflejo alguno. Y mientras que la multitud de personas gritaba sus nombres y los alentaban a continuar luchando; la convicción de conseguir la victoria, lograba que encontraran las fuerzas suficientes para levantarse una vez más.

Ambos ídolos, gladiadores aclamados como en la antigua roma, donde se peleaba para sobrevivir y complacer a las multitudes, pero aquí es diferente, no hay espadas, ni lanzas, tampoco leones o tigres. En este lugar los pugilistas se defienden midiendo fuerza contra fuerza, llaveo contra llaveo, pierrotazos y lances desde la tercera cuerda.

Buscando recuperar el aliento, las luces se encienden y se alcanza a percibir una Arena México, completamente llena, desde la primera butaca que se encuentra a tan solo unos metros del cuadrilátero hasta el último lugar que se encuentra en las alturas de las tribunas.

Más de 13 mil personas están en la Catedral, pero no es un resiento religioso, así es conocida  la arena donde hoy se ha convocado para ver el combate de las dos máximas figuras que tiene la lucha libre mexicana: Atlantis y Último Guerrero se disputan el campeonato mundial medio histórico de la NWA. Y las personas lo demuestran no solo comprando un boleto.

Alexis Salazar CMLL

Ir a la catedral de la lucha libre es todo un ritual, desde ir a buscar un lugar que permita una buena vista de los lances o golpes que se dan los luchadores, hasta ir a los puestos que vendan las mejores máscaras, playeras, capas, juguetes o recuerdos que hagan de ir a ver el espectáculo todo un acontecimiento.

Aunque es el fútbol lo que más se practica en la república y entre ambas actividades existen reglas diferentes y las formas son distintas. Existe algo que de alguna manera los hace parecidos.

Tienen una historia popular que ha sido difundida a través de las décadas. Todo aficionado del balompié  puede identificar colores y playeras de determinados equipos o selecciones de futbol, y el fanático de la lucha libre sabe a qué gladiador pertenece la máscara o la playera que trae determinado espectador.

Un padre carga a su hijo en los hombros, quien viene disfrazado con la máscara y la capa del “Huracán Ramírez”, sus dos hermanos traen la tapa del “Diamante Azul” y de “Místico”. Mientras que la madre sin quedarse atrás también, es poseedora de la de “Blue Demon”.

Previo a que inicie la función de esa noche, aprovechan para tomarse la foto del recuerdo, teniendo como fondo el cuadrilátero que en esa noche vera ganar o perder sus ídolos. En lo que el papá prepara la cámara del celular, cada integrante de la familia adopta la pose de los luchadores, esa pose que tenían los juguetes de pugilistas de plástico, con los brazos abiertos y que se vendían antes en los mercados y tianguis de la ciudad

También es muy común ver que turistas extranjeros asisten a la “Arena México” para ser testigos de las batallas pactadas esa noche.

Con expresiones de sorpresa y asombro, es fácil ver que se encuentran fascinados al descubrir una lucha libre diferente a la que están acostumbrados en Estados Unidos. Cuyas formas están más orilladas a ser teatrales, y a los golpes secos.

Atlantis y Último Guerrero son quizás los dos últimos gladiadores más completos que siguen vigentes y que son de la vieja escuela que pelean al ras de lona, que buscan lastimar con el uso de las llaves.

Alexis Salazar CMLL

Y aunque las dos primeras caídas han pasado rápido y han sido ganadas cada una por ambos luchadores, toman un respiro entre cada capítulo para tomar fuerzas y re plantear la estrategia que tienen planeada para esa noche.

Uno y otro se miran fijamente, y se retan con la mirada mientras que suena la campana que anuncia la caída que determinará al vencedor de la batalla. La catedral se encuentra dividida a la mitad, también existe una guerra entre los apoyan al luchado enmascarado que también es conocido como “el ídolo de los niños”.

La otra parte está totalmente volcada en apoyar a quien es destacado como “el luchador de otro nivel” y es que ni él ni todos sus seguidores olvidan la lucha de Aniversario de la “CMLL” del 2014, cuando Atlantis lo despojó de su tapa.

Es por eso, que está en juego  no nada más un cinturón “leyenda” sino también el honor, la dignidad, y es que desde que “ultimo guerrero” fue derrotado en aquella ocasión, se prohibido en volver a perder ante quien fue su compañero durante mucho tiempo, junto con “Rey Bucanero” y eran conocidos como “Los Guerreros de la Atlántida”.

Amistad que hoy se ha convertido en una gran rivalidad, la cual se puede notar cuando los dos utilizan sus técnicas más especiales: uno con su famosa llave de rendición “la Atlántida”  y otro con su “Pulpo guerrero”, las cuales no llegan al objetivo deseado.

Alexis Salazar CMLL

A pesar de que se resisten a los castigos, golpes y lances, el cansancio es cada vez más notable, por lo menos cada uno intenta rendir al oponente 5 veces.

Momentos que tienen a todos los espectadores al filo de la butaca, gritando cuando el réferi hace el conteo de rendición y solamente llega a los dos segundos. La lucha no ha terminado y toda la multitud esta extasiada, el “ídolo de los niños” parece ser quien lleva la ventaja,  pero parece no haber castigo que  pueda doblegar al Guerrero, como lo hizo hace 2 años, cuando reconoció la calidad y la victoria de quien esa noche le había ganado.

Alexis Salazar CMLL

“Desde hoy esta mascara ahora te pertenece” fueron las últimas palabras con una voz cortada, Último Guerrero entregó su tapa a Atlantis. Y por eso el “luchador de otro nivel” no podía darse el lujo de volverle a fallar a su público, y de entregarle su honor de luchador.

Situación que se vio reflejada cuando el enmascarado, confiando, sintiéndose victorioso esa noche, intentó un lance mortal hacia atrás, que le daría el cinturón que aquella noche ella disputado, pero en un viveza del Guerrero, se aprovechó de un golpe en las piernas para descontrolar y dejar a su ex compañero de lucha sobre la esquina de la tercera cuerda.

Cuestión que fue aprovechada por el creador del “pulpo guerrero” para castigarlo con su suplex desde lo más alto de ring, para dejar a Atlantis totalmente moribundo y por fin poner su espalda sobre la lona y llegar hasta el conteo de 3 que esa noche le dio la victoria.

Triunfo que logró, contra el gladiador que hoy posee la máscara más valiosa y codiciada de la lucha libre mexicana.

Alexis Salazar CMLL

 

 

 

 

 

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Periodista independiente, graduado de la Maestría de Periodismo Político, en La Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Ha trabajado como reportero y editor web, en medios como: Revista Variopinto, y Revolución 3.0.

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