Todo viajero de carretera experimentado sabe que, así como en el camino hay segmentos rectos, curvas, cumbres, callejones y dobles sentidos, existen también diferentes fases en los pasajeros, entre pláticas, música, risas, momentos de silencio y otros elementos sin los cuales esta clase de trayectos no serían nada.
E-mails a Nigeria, el más reciente proyecto de Los Kikín Fonseca y el Gringo Castro (KFGC, no confundir con la famosa cadena de pollos fritos), se siente justamente como las fases de un road trip que nos lleva desde una plática existencial con los amigos al detenerse en el atardecer al lado de la carretera como a ese momento donde ya todos se durmieron y el conductor se queda solo con sus pensamientos y pesares.
Cada una de las canciones-poema de este disco contiene una historia que sabe cómo a esas gomitas que son más agrias que dulces pero cuyos colores son muy brillantes y atraen fácilmente a cualquiera. El ritmo es enérgico e incluso, en pistas como Mis novios, mis novias y yo, conduce a imaginar autos escapando de unas cuantas explosiones mientras la lluvia da de frente a parabrisas.
Además, como cualquier viaje en carretera de esta época, el 4G no puede faltar y las referencias al internet están a la orden del día en temas como Una temporada en el caché, que no sólo refleja la íntima relación que el ser humano ha desarrollado con la tecnología, sino también el intenso sentimiento de soledad que parece, va de la mano con esta conexión.
Sin duda, E-mails a Nigeria, con sus paradas en las estaciones de gasolina, sus restaurantes baratos en las autopistas y su aire acondicionado que no funciona es todo un viaje a cualquier ciudad del inconsciente de cada persona que lo llegue a escuchar.