feminicidio

Que el feminicidio no sea una tradición

2 noviembre, 2022

Hace ya algunos años la inquietud de una joven mujer, que se percató que cerca de su oficina había sido asesinada una mujer en la Ciudad de México, la llevó a darse cuenta que el feminicidio estaba cerrando el círculo. 

Preocupada, lo comentó en su lugar de trabajo, deseaba hacer algo más que solo preocuparse. 

Decidida lo planteo en su oficina, un corporativo integrado por varias agencias de publicidad. Fue entonces que nació la propuesta declarar un día exclusivo para recordar y exigir justicia por las mujeres y niñas víctimas de feminicidio en este país. 

Un grupo de la sociedad preocupada que no esperó a que les asesinaran a alguien que aman, actuaron. Ese fue el error, actuar antes de ser víctima. 

Cuando Grey nos dio a conocer no solo a mí, sino también a ONGs que se dedican al tema de la violencia contra la mujer, la propuesta, la hice extensiva al grupo de madres y familias que acompaño, algunas desde 2016, sobre qué les parecía la invitación. La voz fue una: ¡Es justo! 

La agencia se alejó para no dañar la lucha diaria que las familias libran y para que dejaran de atacarnos.

Claudia Ivette, invisibilizada por la fiscal de Feminicidios de Morelos

Desde ese 2018 hemos salido a marchar solamente ese día. Porque para las Voces de la Ausencia es importante que se entienda, que todos los días añoran a sus hijas, madres. Sus altares son eternos. 

Siempre que acudimos a visitar a una familia, esos altares, sus rostros, llenos de flores y veladoras son los que nos reciben y ahora acompañan a sus madres, padres que todos los días las necesitan. 

Esas familias que a diario hablan con ellas, que ahora las traen en su corazón, en su mente, que a diario las torturan decenas de preguntas: ¿por qué a ella?, ¿qué mal le hicieron a su asesino para que las aniquilara? 

La culpa en muchas ocasiones las envuelve como telaraña cuestionándose por qué no hicieron otra cosa para evitar que se las arrebataran. Cuando en muchas ocasiones les hemos dicho que no es su culpa, sino  del asesino. Tranquilas nos responden que sí, pero en el fondo siempre se cuestionan eso. 

Muchas ocasiones estas familias acuden a reuniones, a fiestas, sonríen, pero sus miradas mantienen ese dejo de tristeza. Imaginando cómo habría sido esa reunión si ella estuviera ahí. La ausencia es perpetua, no solo un día. 

La propuesta es y seguirá siendo abrazar el día de muertas, envueltos en el manto de estos días de muertos. Abrazando la tradición, no así proponiendo que el feminicidio lo sea. El punto principal es visualizar el cáncer terrible que adolece este país y que por más quimioterapias que quieren darle, (Alertas de Género) no funciona. 

Glorilu y el amor de su abuelita por encontrar justicia

#3NDiadeMuertas

La magnitud de los feminicidios en México exige institucionalizar oficialmente y a nivel internacional un día para recordar a todas sus víctimas. Un día para llamar la atención del mundo en todos los niveles hasta lograr justicia, reparación y verdad para las víctimas. 

Ese es el objetivo principal, por lo que, como Voces de la Ausencia, nos sumamos y decidimos salir a las calles para que, si no todas, algunas familias víctimas se vean, porque han sido olvidadas en la indiferencia de gobiernos y por la sociedad civil. 

No pretendemos que se normalice la violencia o los feminicidios y mucho menos se acrecenté, tampoco estamos demeritando el término ASESINADAS. 

Las cosas deben ser llamadas por su nombre si no, no existen, sabemos qué es un feminicidio y lo hemos gritado una y otra vez, pero un Día de Muertas, en los días intocables para esta sociedad milenaria que se deja abrazar por el “Halloween”, alterando sus tradiciones, pero se asusta cuando un grupo de familias se unen para exigir un 3 de noviembre Día de Muertas, víctimas de feminicidio. 

Solo con la finalidad de que la comunidad Internacional, porque la nacional hace mucho se acostumbró al hecho, exija que se detenga esta barbarie. 

Justicia, Verdad, Reparación. Es lo que cada una de estas familias necesita, evitar la repetición de los hechos y ayudar a detener un poco esta pandemia. 

No dejen que me asesine: Geraldinne

“Yo no quiero que una familia más vuelva a pasar por esto”, es lo primero que las familias me hacen saber cuándo deciden dar sus testimonios. 

Sabemos que a diario son asesinadas en este país mujeres y niñas, que muchos de esos casos ni siquiera se ven.

No pretendemos que se normalice la violencia feminicida, llevamos 20 años exigiendo, llevamos seis años redactando cada semana una historia diferente de mujeres y niñas asesinadas, aproximadamente doscientas historias de vida de quienes no debieron ser asesinadas, más de doscientas familias con las que hemos hablado, a quienes hemos abrazado y acompañado. Algunas se quedan, otras se han ido. No queremos que crezca, exigimos que se detenga, se visualice.

Hemos sido descalificadas, atacadas, desacreditadas por quien ha llevado la batuta del tema en todo el país con sus organismos que señalan la iniciativa como mero acto publicitario. 

En mi libro “Ni Una Más” detallo cual es mi experiencia frente a estos organismos. 

No es una campaña publicitaria, es la iniciativa de un grupo de personas que decidió actuar frente a lo innegable, que buscó quien abrazara esta iniciativa para evitar que se confundiera como algo meramente “publicitario” como lo han manejado. 

Karla Verónica, la chica desconocida de la barranca del Ajusco

No es un capricho personal, es la decisión de una parte de esta sociedad que está harta y que ha decidido salir a abrazar a las familias que estoicas decidieron decirles NO, a las tradicionales fiestas, y de frente decidir que no solo deben poner las fotos de sus hijas dentro del altar familiar: 

Quieren un día para ellas, para que haya justicia y esto ya se detenga. 

Desde el 30 de octubre, decenas, centenas, miles de familias han puesto sus altares, esperando abrazar a sus muertos. A las mujeres víctimas de feminicidio también las colocan en ellas. ¿Por qué es tan indignante sacarlas de ese contexto? ¿Por qué NO, rescatarlas de esa invisibilidad? NO, no murieron. LAS ASESINARON. #3NDiadeMuertas.

Conmemoramos sus vidas aquellas que hemos narrado en este espacio, y documentando las vidas arrancadas a diario en todo el territorio mexicano. 

Cuando inicié esta columna narrando sus historias de vida, lo hice con el objetivo principal de sacarlas de las notas rojas, mostrando sus sueños, sus planes de vida, siempre de la voz de las únicas que las conocieron sus familias, porque yo jamás las conocí. 

Debemos detenernos, dejar de atacarnos unas a otras, evitar con descalificaciones criminalizar a quienes pensamos diferente, ahí justo es dónde empezaremos a cambiar la historia de las mexicanas.

Ámbar, olvidada a dos años de su feminicidio

Esta marcha en la que no se ha roto un vidrio, ni hemos realizado alguna pinta o quema, es acompañada por los niños y niñas que se han quedado en la orfandad, sin sus madres. Niñas que hemos ayudado a rescatar vivas de las garras de quienes pretendieron lastimarlas. Por ello es una marcha cien por ciento pacífica. 

                                                                                                        Noviembre 2022

Eres madre, padre, hermana, hermano, hija, hijo. De una mujer víctima de feminicidio, desaparición, o intento de feminicidio búscame, ayúdame a visualizarlas y contar su historia. Voces de la Ausencia.

 P.D. Cada uno de los textos expuestos en este espacio, son con autorización y acompañamiento de las víctimas. Porque solo somos la extensión de su grito de justicia.

@FridaGuerrera

@vocesDLAusencia

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