Glorilu
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Glorilu y el amor de su abuelita por encontrar justicia

5 octubre, 2022

Glorilu Citlalli Alfaro Cruz nació el 17 de julio de 2001. La primera hija de Karina y nieta de Imelda, quien se encargó de Glorilu desde pequeña. «Cuando se casó su mamá con otra persona, ella ya no quiso vivir con ellos, se vino a vivir conmigo chiquita». Desde entonces Imelda se encargó de todo lo relacionado con Glorilu, junto con sus tíos y tías.

La pequeña fue llamada así por Imelda, Glorilu significa «Blanca» y Citlalli «Estrella». Blanca Estrella, me comenta Imelda, y eso fue desde muy pequeñita una estrella blanca que iluminaba mi vida y la de todos. 

Su familia le decía de cariño «Lulú». Una niña muy estudiosa, amada y querida por sus tías, tíos, tenía muchos amigas y amigos; a pesar de ello no era de salir mucho, cuando salía a fiestas como toda jovencita con sus amigas, ella regresaba temprano. 

Imelda y su nieta vivían en Texcoco, Estado de México. Lulú, estudiaba enfermería a la par de la preparatoria,  «yo siempre la acompañaba a sus prácticas, me avisaba un día antes -Ándale mamita, mañana tenemos prácticas- y me iba a la Ciudad de México con ella. Iba muy bien, le gustaba cuidar siempre de los demás».  Sin embargo, dejó la escuela para entrar a trabajar muy cerca de su casa, en una marisquería. 

El 24 de diciembre de 2020, Glorilu no quiso salir con ninguno de sus amigos, ni amigas. Les hizo saber a todos que la pasaría, como acostumbraba, en casa. Así fue: jugaron baraja, lotería, cantaron, bailaron.  Al siguiente día, en Navidad, una de sus mejores amigas la invitó al recalentado, se arregló y fue, no regresó tarde, ya estaba casi por acostarse cuando otro amigo «vino hasta la casa y me pidió permiso para que fuera un rato a su casa, yo le dije que no, que ya era tarde. Glori me volteó a ver y me dijo ‘déjame ir un ratito no me tardo mamita’.».

Imelda se la encargó mucho al amigo (del cual me reservó el nombre para no entorpecer el proceso). Pasó la noche, le marcaron al celular, una y otra vez desde las dos de la mañana. La abuela pensó que tal vez para no exponerse había decidido quedarse en casa de su amigo; las horas pasaron.

Ya por la tarde del 26, la abuela desesperada junto con Kevin, el hermano menor de Glorilu, empezaron a buscar la dirección exacta del amigo que le prometió que la regresaría temprano. 

Dieron con su casa, al llegar salió y le dijo que no sabía nada de ella, hasta que finalmente salió la madre del amigo y fue cuando les hizo saber que otro vecino, Manuel Iván, sujeto al que no conocía, los había invitado a su casa, según el relato del amigo, acudieron pero ya entrada la noche, Manuel metió a la fuerza a Glorilu a una recamara y muy agresiva la madre de Manuel le pidió que se fuera de ahí.

«Porqué no me avisaste de inmediato», le reprochó Imelda, el sujeto dijo tener mucho miedo. La madre, el amigo, Imelda y Kevin, acudieron al domicilio dónde por última vez se vio viva a Glorilu.

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La madre de Manuel Iván negó todo al amigo argumentando que era mentira y violenta los corrió de la propiedad.

Un vecino, ante la desesperación de Imelda, le comentó que por la mañana habían levantado a una muchacha asesinada muy cerca de la casa de Manuel Iván, que no estaba diciendo que fuera su hija, pero que fuera a la Comisaría a preguntar.

De inmediato, Imelda se trasladó a la Presidencia de Tepetlauxtoc, Texcoco, ahí le dijeron que habían levantado a dos jovencitas ese día, que se fuera a la Fiscalía de Texcoco. En medio de aquellas casas llenas de luces navideñas que indican esperanza y advenimiento, buenaventura y dicha; Imelda inició el cruel infierno para saber qué había pasado con su «chamaquita», como ella le decía.

Terminó en el Servicio Médico Forense de Ecatepec (SEMEFO); ahí le dijeron que si era muy fuerte la iban a dejar pasar a reconocerla pero que no era lo correcto porque estaba muy lastimada. Griselda, tía de Glori, fue quien entró a reconocerla.

La lastimaron mucho, tenía heridas por todos lados, golpes, una herida profunda en la garganta fue la causa de muerte de la pequeña de 18 años.

El 3 de abril de 2021 fue generada la Orden de Aprehensión contra Manuel Iván.

Rich, el colaborador junto con el equipo especial de la Fiscalía del estado de México, ejecutaron la Orden de Aprehensión el 10 de marzo de 2022. 

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Como en cada historia de vida contada en este espacio, las voces de nuestras familias, son las más importantes. Por lo que Imelda hoy se ha convertido en la voz de Glorilu y estás son sus palabras: 

Esta carta es para Glorilu Citlalli Alfaro Cruz de parte de su abuelita, que nunca la ha olvidado y que siempre te llevaré en mi corazón, que te fuiste y bien sabes cuánto te quería, me dejaste sola con un gran dolor en el corazón, quisiera que todo fuera como antes.

Tu sabes cuánto te extraño y te quiero, mi niña hermosa, y quisiera que vinieras a estar otra vez conmigo para que todo sea igual que antes; pero yo sé que eso es imposible, sé que desde dónde estás me cuidas, te pido que nunca me abandones y me cuides a donde quiera que vaya y me mandes resignación para aceptar tu partida, pido que me mandes muchas fuerzas y salud para estar siempre al pendiente de tu caso.

Y también te pido que cuides a tus hermanos, dales muchas fuerzas a tus tíos para que puedan asimilar tu partida y a tus primos ayúdales también.

Esos bonitos momentos que pasamos juntas, nunca se borraran de mi mente y mi corazón siempre estarás en nuestros recuerdos como esa persona que nos hizo feliz, día tras día.

Te extraño mucho mi niña hermosa. 

Mamá Imelda Bautista Rangel.

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Glorilu no conocía a Manuel Iván. Imelda se pregunta una y otra vez  ¿por qué?, si ella no se metía con nadie. «Me la dejó irreconocible, a mi chamaca, qué daño pudo haberle hecho, ¿por qué estos sujetos se sienten con derechos de asesinar a nuestras niñas, y dejarnos con ese eterno dolor?».

Ningún medio de comunicación registro el terrible asesinato, nadie levantó por ella la voz, solo su abuelita quien perdía la esperanza de tener Justicia. A nosotros llegaron el día 11 de marzo de 2022, un día después de la detención de su presunto asesino. El 24 de septiembre que abracé a Imelda me hizo saber que aún siente a su pequeña Glori, que en ocasiones va a dormir con ella, su foto está en medio de la estancia de su casa, cada vez que sale o regresa, se persigna ante ella. Le habla, la extraña, le llora; por las noches siente su brazo abrazando su corazón. 

Esta es la ausencia que pocos entienden, aquella que muchos pretenden evitar que las familias vivan  diciéndoles «que no lloren», que le echen ganas», «que ya pasara», pretendiendo con esto arrancarles también la esperanza de que ellas siguen a su lado, porque por la decisión de miserables de dejarlas muertas en vida, es lo único que tienen para seguir sobreviviendo.

Manuel Iván, el presunto asesino de Glorilu, continúa su proceso legal. La batalla de Imelda y su familia para encontrar justicia continúa y nosotros a su lado. 

Octubre 2022

Eres madre, padre, hermana, hermano, hija, hijo. De una mujer víctima de feminicidio, desaparición, o intento de feminicidio búscame, ayúdame a visualizarlas y contar su historia. Voces de la Ausencia.

 P.D. Cada uno de los textos expuestos en este espacio, son con autorización y acompañamiento de las víctimas. Porque solo somos la extensión de su grito de justicia.

@FridaGuerrera

@vocesDLAusencia

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