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Ledy y Leo: la lucha por justicia siendo extranjera

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Era el 30 de junio de 2022 cuando un mensaje llegó a mi bandeja de Messenger, era Liriano Bonifacio -Leo- diciendo lo siguiente: 

«Gracias, quiero dar a conocer el caso de mi hija Ledimil Liriano, víctima de feminicidio, no lo hice antes por temor a decir algo y que no se pudiera comprobar la responsabilidad del feminicida, pero ya le dieron sentencia, por eso quiero hablar, para que no sea olvidada y para yo liberarme de tanto dolor».

Me comuniqué al número celular que me dejó para explicarle cómo es que nosotros escribimos estas historias de vida, lucha y dolor en la Columna Rota.

Ledimil nació el 29 de noviembre 1987 en Santiago, República Dominicana, su nombre lo formó su mamá usando, su nombre, sobrenombre y apellido. 

Leo se llevó a su pequeña a vivir a Costa Rica, una pequeña que es recordada por su mamá como muy inteligente, amable, muy trabajadora, le gustaba ayudar a los más necesitados, le gustaban mucho los gatos, era muy apreciada por sus conocidos, amigos y familiares; hogareña, muy responsable.  

En el 2013, Ledimil conoció a Jorge Alberto Pérez Cornelio por internet en juegos en línea, primero fue una amistad, luego iniciaron una relación virtual, hasta que Jorge viajó a Costa Rica dónde ella vivía con su mamá.

El sujeto viajó varias veces hasta que se quedó a vivir con ella en la casa de su mamá. «A mí desde que lo vi la primera vez, no me gustó, tenía algo que no me agradaba de él», me comenta vía telefónica Leo.

Después de un tiempo. Jorge Alberto la convenció para irse a México donde se quedaron a vivir con la familia de él, en Villahermosa, Tabasco. 

 

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A finales de 2014 nació su hijo y empezaron los problemas. Ledimil le llamaba a su mamá para pedirle dinero prestado, más tarde Leo se enteró que Jorge no quería trabajar y aportar económicamente, también se negaba a cuidar al niño para que Ledimil, que era la única que trabajaba, saliera a su trabajo. 

Ledimil le confesó a su mamá que quería separarse e irse con su hijo, pero Jorge no quería dejarlos ir. La joven madre se separó varias veces, una de esas ocasiones se fue a la Ciudad de México huyendo de Jorge quien ya la había intentado asesinar varias veces y tenía sus documentos retenidos. 

Lamentablemente Jorge fue a buscarla, y en compañía de su madre, le arrebataron el niño a la desesperada mujer que se vio obligada a regresar a Villahermosa para poder estar cerca de su pequeño. 

El 24 de noviembre de 2018, Jorge le envió un mensaje a su suegra para notificarle que su hija había sido «secuestrada». Leo se trasladó de inmediato a Villahermosa para buscar a su hija. Dos meses después el cuerpo de Ledimil fue localizado al margen del Río Grijalva.  

Leo, desecha, viajaba cada dos meses para dar seguimiento al caso. Fue hasta el 29 de abril de 2019 que a Jorge Alberto le fue ejecutada la orden de aprehensión por el feminicidio de su esposa y madre de su pequeño hijo. 

El pasado 29 de junio de 2022, Jorge Alberto fue sentenciado a 50 años de prisión, pero la lucha de Leo aun no termina. 

Desde junio de 2021, Leo dejó su casa, trabajo, vida en Costa Rica para pelear por la custodia de su nieto, quien durante todos estos años ha vivido en casa de los padres del asesino de su mamá. 

Leo no piensa dejar el país hasta que le sea otorgada la custodia del pequeño. 

Como se lo hice saber a Leo, aquí quienes escriben sus historias son ellas, porque son las únicas autorizadas para hablar por sus hijas. Porque nosotros solo somos la extensión de su voz. Aquí la carta escrita para su pequeña Ledy.

 

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Hola

Hija, me gustaría pensar que tú vas a leer esta carta, aunque sé que no es así, tengo que decirte tantas cosas. 

Quiero decirte que te extrañamos mucho, si tu estuvieras aquí, estarías feliz viendo lo grande y hermoso que está tu hijo, que ya tiene 7 años y está en segundo grado de primaria, saca solo dieces en los exámenes y tareas; se parece tanto a ti.

A menudo hablamos de ti y ambos esperamos pronto verte, se lo pedimos a Dios todos los días, pero mientras tratamos de seguir adelante. 

¿Sabes, hija? Confío en que pronto me den la custodia, yo no olvido que te prometí dos cosas el día que te dije adiós, la primera ya te la cumplí, lo logramos, hija, 50 años de prisión para tu asesino no compensan todo el daño que te hizo lo sé pero fue lo que pudimos lograr.

Y lo segundo, cuidar de tu hijo y en eso estoy, aquí estoy cerquita de él, esperando poder cuidarlo como tú lo haría. 

Te extrañamos, hija, te prometo que tu hijo será un niño feliz. 

Tu mamá.

El caso lo tenía documentado, como los que a diario documentamos, no habíamos contado la historia porque no teníamos contacto con su mamá y ella no lo había solicitado. 

Hasta el pasado jueves 29 de junio que nos pidió escribir la historia de su hija. Hoy Leo es parte de esta enorme familia del dolor, de las Voces de la Ausencia y seguiremos a su lado para apoyar la lucha que ahora lleva para recuperar a su nieto. 

                                                                                                                  Julio 2022

Eres madre, padre, hermana, hermano, hija, hijo. De una mujer víctima de feminicidio, desaparición, o intento de feminicidio búscame, ayúdame a visualizarlas y contar su historia. Voces de la Ausencia.

P.D. Cada uno de los textos expuestos en este espacio, son con autorización y acompañamiento de las víctimas. Porque solo somos la extensión de su grito de justicia.

@FridaGuerrera

@vocesDLAusencia

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