Apuntes de un Centinela: Celebramos el trabajo mal pagado

in Opinión by

Las cifras del empleo aplaudidas por el presidente Enrique Peña Nieto justifican una mejoría en el crecimiento para México quieren al tiempo suponer una estabilidad para las familias.

No es cierto. Aunque la tasa de ocupación disminuyó respecto a cuando tomó el poder ejecutivo, –entre el 4º trimestre de 2012 y el 4º trimestre de 2016 la población económicamente activa aumentó 5.3 por ciento– la calidad de los puestos requeridos es precaria en relación con las capacidades de las personas.

Los argumentos de Peña Nieto son, por ejemplo, que nunca antes en la historia se habían creado tantos empleos como los que hasta ahora se registran. Pero en información no revelada públicamente, la mayoría de puestos son contemplados como “de temporada”, lo que sí implica un alza en las cifras, pero no en la cantidad de tiempo que se conserve el trabajo.

Curiosamente esos trabajos son de mayo a julio y una segunda temporada de noviembre a enero, meses de cierre de los trimestres y en que las cifras se demuestran como positivas, pero no realistas. Hay gente desempleada entre esos meses sin poder llevar un alimento a la mesa y eso nadie lo quiere ver.

Desde que Enrique Peña Nieto ganó las elecciones en 2012 aseguró su puesto democráticamente asignado y posterior a su salida del poder ejecutivo recibirá su pensión vitalicia por miles de pesos. ¿Cuántos mexicanos más tendrán beneficios similares? Sí, ninguno.

Por si no era suficiente, Peña Nieto dijo que no solamente hay más empleos si no que están mejor remunerados, ya que durante su administración el salario mínimo ha tenido una recuperación de compra de 13 por ciento. Pero las arduas horas de trabajo y el desgaste por la movilidad para llegar al empleo no se cubren de manera benéfica para las familias, aunada a la inseguridad en las calles.

Parece no saber el presidente que a los mexicanos les suceden asaltos en el transporte público y pierden su sueldo; llegan a casa a llorar de angustia e impotencia por trabajar tanto y perderlo por causas ajenas. A Peña Nieto no le sucederá nunca, por eso se aplaude a sí mismo la creación de más empleos.

Y todavía quiere lograr la meta de 20 millones de cargos al final de su mandato. Qué deshonra para el empleo que no se le retribuya de mejor manera y cuántos privilegios para los que no se ensucian las manos al trabajar. Pero los discursos populeros le van tan bien…

Paren las prensas

Quienes sí han trabajado mucho son los de El Heraldo de México, ya que regresan este 2 de mayo, catorce años después de que se imprimiera su última edición. Franco Carreño, exfuncionario de Fonatur será el director de esta nueva era digital e impresa, de la mano del empresario poblano Roberto Henaine –quien aportó el cabezal del diario– junto con Grupo Andrade de la familia Mieres. Colaborarán Carlos Zúñiga Pérez, Manuel López San Martín, Carlos Mota, Álvaro Delgado y un tal Jesús Martín Mendoza. Esperamos que el regreso de #ElRostroDeMéxico sea en grande para una generación que busca certeza e innovación.

Comments

comments

Soy un periodista que ha escrito sobre política y negocios. Trabajé en MILENIO Diario, Notimex y fundé Cuestione con otros colegas. Ahora soy reportero en El Heraldo de México.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.