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Vladimir Putin: Panoramas de un nuevo mandato

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La elección de Vladimir Vladímirovich Putin como presidente de la Federación Rusa hacia el año 2024 se enmarca en la continuidad de su política interna e internacional, la falta de figuras políticas que puedan sustituir en el cargo o hacerle frente y las constantes fricciones con la comunidad internacional.

El lunes 19 de marzo se materializaron las proyecciones previstas para las elecciones al cargo de presidente de la Federación Rusa celebradas un día antes, el domingo 18. Vladimir Vladímirovich Putin resultó elegido para ocupar el cargo de presidente de la Federación Rusa con un 76.69% de preferencia dentro del electorado del país euroasiático. Su más cercano rival, Pável Grudinin, obtuvo apenas un 11.77%, mientras que el resto de los candidatos (seis más, incluida una mujer) apenas suman un 10% de votos entre todos ellos.[1]

Los resultados, que a primera vista se muestran muy contundentes y favorables para el presidente electo Vladimir V. Putin, en realidad no lo son tanto. De acuerdo con los conteos finales, la participación del electorado registrado para votar apenas alcanzó un 67.98%.[2] Este bajo porcentaje de participación de la población rusa en las elecciones, tendría su explicación en dos causas posibles.

La primera, la escasa proyección y reconocimiento político de los candidatos en comparación con la figura del presidente elegido y el hecho de que en elecciones anteriores (y en la actual) la condición de favorito giró en torno a un solo candidato. Con candidatos al margen, otro más inhabilitado (Alexéi Anatólievich Navalni) y otro más muerto a tiros cerca del Kremlin (Borís Yefímovich Nemtsov).[3]

Foto: Reproducción

La segunda explicación tendría su raíz en el hecho de que el actuar y el liderazgo internacional que Vladimir V. Putin mostró estando al frente de la Federación Rusa durante las crisis y enfrentamientos en Siria y Crimea, le son aún reconocidos y le valen lo suficiente para mantenerse en el cargo. Sin embargo, estos problemas no serán eternos y en algún momento deberán solucionarse, haciendo que el reconocimiento político ganado a favor del presidente pase a ser un reconocimiento histórico a favor de la Federación Rusa.

Adicionalmente a lo ya comentado, es necesario tomar en cuenta el hecho de que en los dieciocho años en los que Vladimir V. Putin ha despachado desde Moscú, no ha surgido ninguna figura política lo suficientemente fuerte como para sucederle en el cargo o dentro de la corriente política que representa el Partido Rusia Unida (y del cual el presidente es miembro y fundador). Otro aspecto para considerar es que, desde las primeras elecciones presidenciales en el ya lejano año 2000, solamente en una ocasión (el periodo presidencial de 2008 a 2012) una persona diferente a Vladimir V. Putin ocupó el cargo de presidente. Dmitri Anatólievich Medvédev, quien anteriormente se había desempeñado como Primer Ministro sucedió a su antiguo jefe en el puesto.

Esta continuidad en el cargo de presidente que se hace presente en la Federación Rusa (y en algunos otros países), le ha retribuido de manera importante e innegable en la historia reciente del país y su Estado, no obstante también le pone en una condición de franca debilidad a futuro, pues los próximos presidentes o grupos políticos que deban tomar el control de aquel país euroasiático se verán en la disyuntiva de continuar con lo hecho hasta ahora, dejarlo de lado y cambiarlo, o en el peor de los escenarios, dudar sobre las acciones y movimientos que tengan que hacerse además de enfrentarse a la inexperiencia y posible fracaso de las políticas post Putin.

La próxima presidencia de Vladimir V. Putin tampoco garantiza un periodo de éxito absoluto, pero si la continuidad en la construcción de liderazgo internacional por lo menos durante seis años más. Es en este ámbito en donde también vale la pena detenerse para mirar un poco el panorama en el cual la Federación Rusa, sus aliados y contrarios operarán.

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El escenario internacional, incierto y problemático

La noticia sobre el triunfo de Vladimir V. Putin en las elecciones del domingo 18 de marzo provocó distintas reacciones tanto en los aliados tradicionales (y potenciales) del país eslavo, como en los países con los cuales actualmente Moscú mantiene fricciones.

El presidente estadounidense Donald John Trump dijo no sentirse sorprendido por la victoria del político ruso y demoró solo dos días para que ambos se pusieran en contacto.[4] Los temas centrales entre ambos Estados continúan girando en torno a las resoluciones de los conflictos en Siria y Crimea, particularmente los acuerdos de Astana y Donbass respectivamente, además de los posibles convenios a los que se pudiese llegar para la producción (reducción) de misiles y la consecuente renovación de los respectivos arsenales. El tono de la negociación entre ambos Estados parece ser mucho más sereno que el entablado en plena crisis de conflictos y durante la administración pasada de Barack Hussein Obama II, por lo que la tentativa reunión entre Vladimir V. Putin y Donald J. Trump podría tener resultados un poco más positivos para ambos Estados.

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Situación contraria se presenta en la relación que la Federación Rusa mantiene actualmente con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. La principal fricción entre ambos Estados se da como consecuencia del presunto envenenamiento y muerte del antiguo agente de inteligencia ruso Serguéi Viktorovich Skripal (quien además trabajó para el servicio británico MI6).[5] Este reciente caso reaviva las viejas tensiones diplomáticas entre ambos consecuencia de un tema similar. Transcurría el mes de noviembre de 2006 cuando el antiguo agente de inteligencia ruso Aleksandr Válterovich Litvinenko fue hospitalizado en condiciones críticas resultado de envenenamiento con polonio 210.[6]

Aleksandr V. Litvinenko quien había trabajado para los servicios de inteligencia de la Federación Rusa solicitó asilo en Londres poco después de filtrar información en la que se mostraba que el gobierno ruso había estado ligado con la muerte del empresario Borís Abrámovich Berezovski. Durante su estancia en Londres, Aleksandr V. Litvinenko trabajó como periodista y asesor para el Servicio Secreto de Inteligencia (MI6) tratando asuntos relacionados con las operaciones de la mafia rusa en los barrios londinenses.

La muerte de ambos agentes en suelo británico ha provocado que el gobierno encabezado por la Primer Ministro Theresa Mary May presente quejas ante la representación del gobierno de Moscú en Londres, buscando aclarar la situación de una posible intervención subrepticia de agentes extranjeros (rusos) dentro de su territorio y en contra de colaboradores de los servicios de inteligencia británicos.

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Igualmente, la administración francesa a cargo de Emmanuel Jean-Michel Frédéric Macron, ha mostrado su respaldo a las peticiones del gobierno de Theresa M. May hechas al gobierno ruso para esclarecer las muertes de los agentes Aleksandr V. Litvinenko y Serguéi V. Skripal. No obstante, el apoyo que Paris presta a Londres en realidad dista mucho del pleno interés por la resolución de estas muertes. Es muy probable que Emmanuel J-M. F. Macron aún guarde cierto recelo al presidente ruso Vladimir V. Putin (y a los agentes rusos que pretendieron actuar durante las elecciones presidenciales de Francia entre los meses de abril y mayo de 2017 y en el marco de los atentados terroristas en Paris) por lo que al sumarse a las quejas británicas cree ejercer una mayor presión sobre el gobierno de Moscú.

Lo anterior toma su sustento después de la reunión que sostuvieran ambos presidentes el 29 de mayo de 2017 y en la cual, ante los medios de comunicación internacionales, el recién elegido presidente francés señalara a las agencias RT y Sputnik como agentes de influencia en contra de la democracia y en contra de su campaña.[7]

Es igualmente importante no perder de vista las pláticas en las cuales se estarían asentando las bases para la separación del Reino Unido de la Unión Europea y en las cuales es posible que el gobierno francés desee ser un álgido participante. Al momento, la participación francesa en torno a este proceso y la presión que la Unión Europea ejerce sobre la Federación Rusa parece más que inocua, hecho que el presidente francés pretende cambiar.

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Distintas perspectivas

El panorama general al que tendrá que enfrentarse el presidente Vladimir V. Putin por los próximos seis años es complejo, desafiante y sobre todo incierto. El escenario más inmediato (y el que tendría que atenderse en primera instancia) es la política interna.

La baja participación de la población rusa en las pasadas elecciones puede interpretarse como el respaldo completo a sus pasadas gestiones y resultados, o, el desencanto con el sistema político ruso, en el que solo existe un partido y candidato dominante, que limita y controla a la oposición. De considerar esta ultima lectura se debe de ir más allá de las arquetípicas analogías o imágenes que se tienen de los gobiernos dictatoriales.

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La permanencia del presidente Vladimir V. Putin en el cargo puede significarle a la Federación Rusa la continuación de su presencia e influencia en la escena internacional, pero en el ámbito nacional le limita y condiciona. El simple hecho de que en dieciocho años no haya surgido una figura que pueda y sea capaz de dirigir el destino del país debe ser considerado un tema importante tanto para las clases dirigentes del país euroasiático, como para su población. El hecho de que se considere que “sin Putin no hay una Rusia”[8] ya da una idea de lo que podría ser un Estado post Putin.

En el ámbito internacional, el papel de la Federación Rusa sigue teniendo una importancia innegable. Su participación en la resolución (y creación) de conflictos seguirá siendo determinante, considerando que los más recientes en lo que tuvo participación (Siria y Ucrania) aún no están del todo resueltos, mientras que surgen nuevos. La reciente muerte del ex agente de inteligencia ruso Serguéi V. Skripal pone de nuevo a la Federación Rusa en el centro de atención, y se les suma a los continuos señalamientos en los cuales se le atribuyen hackeos e intervenciones en distintos países. La Federación Rusa, sus dirigentes y la relación de estos con el mundo seguirán siendo temas de interés.

Consideración

Finalmente me gustaría aprovechar la ocasión para reconocer el apoyo que Narciso Cuevas y Rodrigo Gutiérrez me extendieron para la retransmisión del presente trabajo. Igualmente agradezco al resto de colaboradores de Froji y a sus lectores el interés. Nos leemos pronto.

Fuentes de consulta

[1] Sputnik. Elecciones presidenciales 2018. Recurso disponible en línea en: https://mundo.sputniknews.com/russia-elections-2018/201803161076997476-rusia-comicios-presidenciales-votacion-resultados-2018/ (Consulta 24/03/2018)

[2] Ibidem.

[3] Alexéi Anatólievich Navalni es un conocido activista que desarrolla sus actividades principalmente en internet con la publicación de opiniones y críticas al gobierno actual de la Federación Rusa; mientras que Borís Yefímovich Nemtsov fue un político liberal miembro del Parlamento ruso, ocupó varios cargos dentro del gobierno federal. Crítico abierto a las políticas económicas y a la participación rusa en el conflicto de Ucrania-Crimea. Murió en febrero de 2015.

[4] Agencias, El País. Occidente reticente ante la reelección de Vladimir Putin. Recurso disponible en línea en: https://www.elpais.com.uy/mundo/occidente-reticente-reeleccion-vladimir-putin.html (Consulta 24/03/2018)

[5] Guimón, Pablo. El exespía ruso Sergei Skripal y su hija fueron envenenados con un agente nervioso. Recurso disponible en línea en:

https://elpais.com/internacional/2018/03/07/actualidad/1520444630_644665.html

(Consulta 24/03/2018)

[6] BBC Mundo. El crimen casi perfecto contra el exespía ruso Alexander Litvinenko en Londres. Recurso disponible en línea en:

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150729_alexander_litvinenko_newsnight_investigacion_polonio_rusia_putin_ch (Consulta 24/03/2018)

[7] Radio Free Europe. After Talks With Putin, Macron Accuses Russian State Media Of Spreading ‘Propaganda’. Recurso disponible en línea en: https://www.rferl.org/a/france-macron-russia-putin-ukraine-syria-meeting/28515517.html (Consulta 24/03/2018)

[8] Krastev, Ivan. What the West Gets Wrong About Russia. Recurso disponible en línea en: https://www.nytimes.com/2015/08/13/opinion/what-the-west-gets-wrong-about-russia.html (Consulta 24/03/2018)

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