¿Otro Depredador? Sí, pero con nuevos bríos

Existió un programa de radio llamado El Triste Turno que casi siempre escuchaba en las noches durante mi regreso a casa del trabajo. Pese al buen humor de los conductores, el programa ya no existe.

Hace unos meses, regalaron al aire un casco del mundialmente conocido Predator, extraterrestre cazador de humanos, cuyo seudónimo se tradujo literal para países de habla hispana (Depredador.)

Ya no supe quién lo ganó, pero sí escuché bastante entretenido una parte de la dinámica, que consistía en hacer “tu mejor imitación” (en inglés) de algún diálogo de una de las películas de cualquier personaje de Arnold Schwarzenegger, protagonista de la primera entrega de la saga, estrenada en 1987.

Mientras escuchaba, riéndome de quienes lo hacían bien y abucheando a quienes no; recorriendo Periférico Norte con las manos al volante, mientras la pasaba de lujo conmigo mismo, pensé: “¿Por qué un casco de Depredador? ¿Se cumplirá otro aniversario del estreno de la primera película? ¿Se murió alguno de los protagonistas?” Las dos teorías fueron equivocadas, ya que regalaron el preciado artículo porque se venía una nueva versión del personaje.

Meses después vi avances en los que se puede ver a dos Depredadores peleando en nuestro planeta, uno “normal” y el otro con adicción a los esteroides o algo así. Además, revelan que el filme llevaría de título “The Predator”, lo cual evidenció el derroche de creatividad al momento de bautizarla.

La película se trata, nuevamente, de una especie extraterrestre que ya ha visitado la Tierra en busca de problemas. Además, el Depredador no aterriza en Guatemala como en la protagonizada por Schwarzenegger, pero sí, nuevamente, en un país tercermundista (México, para ser precisos). Y sí, nuevamente, sus primeros adversarios terrícolas son militares, pero como en Depredador 2 (1990), protagonizada por Danny Glover, las batallas son en Estados Unidos.

Sin embargo, en esta película la acción comienza rápido, no pasan largos y tediosos minutos para disfrutar de los salvajes asesinatos del cazador de humanos y del enfrentamiento con su semejante adicto al gimnasio.

Como se mencionó, volvemos a ver soldados de coprotagonistas, pero con ciertas peculiaridades que los hacen diferentes a los típicos héroes de acción que se han visto incontables ocasiones. Además, la historia gira en torno a una problemática vigente, que es acompañada de elementos de ciencia ficción y una permanente carnicería abastecida por cadáveres humanos.

Lograron una película entretenida e ideal para introducir a las nuevas generaciones al universo de “El Depredador”, que afortunadamente parece tomar un rumbo que promete reivindicar la mitología del personaje.

 

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